Una micropipeta mide volúmenes de microlitros, es decir, milésimas de mililitro. A esa escala, un movimiento brusco del pulgar, una punta mal puesta o una inclinación de más pueden cambiar el volumen real sin que se note, y el resultado del ensayo cambia con él.
Este artículo explica cómo usar una micropipeta: cómo elegir la correcta según el volumen que necesitas, cómo pipetear paso a paso, qué errores alteran el volumen con más frecuencia y cada cuánto conviene calibrarla.

Qué es una micropipeta y para qué sirve
Una micropipeta es un instrumento de laboratorio que aspira y dispensa volúmenes pequeños y exactos de líquido, por lo general entre 0,1 µL y 1.000 µL (1 mL). Un microlitro (µL) es la milésima parte de un mililitro. Se usa para preparar diluciones, medir reactivos y armar mezclas de reacción, entre otras tareas.
Funciona con un pistón. Al soltar el émbolo, el pistón retrocede, se crea un vacío parcial y el líquido sube a una punta desechable. Al presionarlo, el pistón empuja el aire y el líquido sale. Por eso se llaman micropipetas de desplazamiento de aire: el líquido solo toca la punta y nunca el cuerpo del instrumento. Esa es también la razón por la que la punta se cambia entre una muestra y otra.
Hay modelos de volumen fijo, que dispensan siempre la misma cantidad, y modelos de volumen variable, en los que se gira una perilla o un anillo para ajustar el volumen dentro de un rango.
Si preparas soluciones tampón para calibrar un medidor de pH, la misma técnica aplica. Allí el volumen también importa, y lo explicamos en nuestra guía de medición de pH.
Rangos de volumen: cómo elegir la micropipeta correcta
Cada micropipeta tiene un volumen mínimo y un volumen máximo, y mide con exactitud solo dentro de ese rango. Las pruebas de desempeño según la norma ISO 8655 se hacen, por lo general, en el volumen nominal (el máximo), a la mitad y en el 10 % del nominal. Como regla práctica, evita trabajar por debajo del 10 % del volumen máximo: ahí el error relativo es mayor.
Un ejemplo: si necesitas dispensar 50 µL, una micropipeta de 100 µL es mejor elección que una de 1.000 µL. Con la de 1.000 µL estarías usando el 5 % de su capacidad, justo en la zona donde más se nota cualquier error.
Estos son los rangos más habituales. Los valores exactos cambian de una marca a otra, así que confirma el de tu modelo en el manual.
| Modelo (rango habitual) | Para qué se usa | Punta |
|---|---|---|
| 0,5–10 µL | Volúmenes muy pequeños | De 10 µL |
| 10–100 µL | Volúmenes medios | De 200 µL |
| 20–200 µL | Volúmenes medios | De 200 µL |
| 100–1.000 µL | Volúmenes grandes | De 1.000 µL |
La punta también debe corresponder al rango. En nuestro catálogo, las puntas de 10 µL son neutras, las puntas de 200 µL son amarillas y las puntas de 1.000 µL son azules. El color es una convención y no todas las marcas la aplican igual. Antes de comprar, confirma en el manual de tu micropipeta que la punta es compatible con ese modelo.
Cómo usar una micropipeta paso a paso
Esta es la técnica directa, la que se usa para la mayoría de los líquidos acuosos:
- Ajusta el volumen girando la perilla o el anillo dentro del rango del instrumento. No lo lleves por encima del máximo ni por debajo del mínimo: forzar el mecanismo puede dañarlo.
- Coloca la punta. Presiona el cuerpo de la micropipeta contra la punta con firmeza hasta que quede bien ajustada, sin golpearla. Una punta mal ajustada deja entrar aire y cambia el volumen.
- Humedece la punta. Antes de la primera medición, aspira y descarga el mismo líquido varias veces. Así la pared interna de la punta queda humedecida y las mediciones siguientes son más exactas.
- Presiona el émbolo hasta el primer tope y sumerge la punta en el líquido con la micropipeta en posición vertical, solo unos milímetros: de 2 a 3 mm para volúmenes pequeños y de 2 a 4 mm hasta 1.000 µL.
- Suelta el émbolo despacio y de forma pareja. Espera uno o dos segundos para que el líquido termine de subir por la punta.
- Retira la punta del líquido con cuidado, sin arrastrar gotas por fuera.
- Dispensa. Apoya la punta contra la pared interior del recipiente y presiona despacio hasta el primer tope. Espera un instante y presiona hasta el segundo tope para vaciar la punta. Mantén el émbolo abajo mientras sacas la punta del recipiente y suéltalo después.
- Expulsa la punta con el botón expulsor y usa una nueva para la siguiente muestra.
Cuándo usar el pipeteo inverso
El pipeteo inverso se recomienda para líquidos viscosos o que forman espuma, y para volúmenes muy pequeños. Se presiona el émbolo hasta el segundo tope antes de aspirar, de modo que la punta toma un volumen extra. Al dispensar solo se baja hasta el primer tope, y el líquido que queda en la punta se descarta.
Errores al usar una micropipeta que cambian el volumen
Estos son los descuidos que más alteran un pipeteo sin que se note:
- Punta mal ajustada. Entra aire y el volumen aspirado no es el ajustado.
- Soltar el émbolo de golpe. Se forman burbujas y el líquido puede subir hasta el cuerpo del instrumento.
- Sumergir demasiado la punta. El líquido se pega por fuera de la punta y se dispensa más de lo debido.
- Inclinar la micropipeta al aspirar. La posición vertical da los resultados más exactos.
- Trabajar fuera del rango. Pipetear por debajo del 10 % del máximo, o forzar el ajuste, aumenta el error.
- Usar la misma punta para otra muestra. Contamina la muestra y altera el volumen.
- Dejar la micropipeta acostada con líquido en la punta. El líquido puede entrar al cuerpo y dañar el pistón y los sellos.
- Sostenerla por mucho tiempo. El calor de la mano puede dilatar el aire del interior y cambiar el volumen. Devuélvela al soporte entre una medición y otra.
Cuidado, limpieza y calibración de la micropipeta
Guarda la micropipeta en posición vertical, en un soporte, y evita los golpes y las caídas. Limpia el exterior con un paño y el desinfectante que autorice el manual de tu marca. Si le entró líquido al cuerpo, sigue las instrucciones del fabricante para limpiarla o llévala a servicio técnico.
La calibración verifica si la micropipeta dispensa realmente el volumen que indica. El método de referencia es gravimétrico: se dispensa agua destilada sobre una balanza analítica y se compara la masa obtenida con la esperada. La norma ISO 8655 describe este procedimiento.
¿Cada cuánto? La ISO 8655 no fija un intervalo: define cómo se prueba el instrumento, y cada laboratorio decide y documenta su frecuencia según el uso y el riesgo. Como referencia, fabricantes como Mettler Toledo recomiendan calibrar al menos una vez al año, y con más frecuencia (cada tres a seis meses) si el trabajo exige alta exactitud. Si la micropipeta se cae, revísala antes de volver a usarla.
Qué comprar: micropipeta, puntas y soporte
Elige la micropipeta según el rango de volúmenes que más vas a medir. Si tu trabajo cubre desde pocos microlitros hasta un mililitro, lo normal es que necesites más de un modelo, y para cada uno, puntas del rango correspondiente. Estas son las que manejamos:
- Puntas para pipeta de 10 µL, neutras, x 100 unidades
- Puntas para pipeta de 200 µL, amarillas, x 100 unidades
- Puntas para pipeta de 1.000 µL, azules, x 100 unidades
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Fuentes consultadas
- Eppendorf, Impact of pipetting techniques: inmersión, ángulo, humedecer la punta, pipeteo directo e inverso.
- Mettler Toledo, ISO 8655 Pipetting Standard: norma, puntos de prueba y método gravimétrico.
- BrandTech, How to Pipette: 10 Steps: profundidad de inmersión y tiempos de espera.
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